Enmascarado.
Primero se protegen los datos personales. Nombres, números e información sensible se enmascaran antes de que empiece el procesamiento. Y puedes verlo directamente en la interfaz.

Privacidad

Primero se protegen los datos personales. Nombres, números e información sensible se enmascaran antes de que empiece el procesamiento. Y puedes verlo directamente en la interfaz.

Solo se utiliza el contexto que tu solicitud necesita de verdad. No se accede a nada más ni se almacena nada fuera de tu propia cuenta.

La respuesta vuelve a ti y solo a ti. Nunca se conserva para otros fines, porque no hay otros fines.

Tus conversaciones están cifradas tanto en tránsito como en reposo. Lo que hablas con Dvina queda entre tú y tu contexto: no aparece en pantallas ajenas ni queda en registros de terceros.

Dvina detecta automáticamente los datos personales y los enmascara antes de hacer cualquier otra cosa. Y no lo oculta: los datos enmascarados se muestran como tales justo donde trabajas, para que la confianza no sea cuestión de fe.

Puedes revisar, corregir o borrar todo lo que Dvina recuerda. Desaparece de la memoria, no solo de la pantalla. Tu contexto trabaja para ti y según tus reglas.

En la nube, en una nube privada o íntegramente en tus instalaciones. Dvina no depende de un modelo de lenguaje concreto y puede funcionar en un circuito completamente cerrado. Así, si los datos de tu equipo no pueden salir de las instalaciones, no salen.

Solo recopilamos los datos analíticos esenciales para garantizar que nuestros servicios funcionen correctamente.